Los incendios forestales graves pueden tener impactos significativos y duraderos tanto en el suelo como en los flujos fluviales. Provocan cambios en el paisaje y las propiedades del suelo a través de:
- Pérdida de vegetación/cobertura del suelo
- Erosión del suelo
- Condiciones de suelo hidrofóbico (que repele el agua) y reducción de la humedad del suelo
- Pérdida de nutrientes y materia orgánica
- Aumento de temperatura en zonas ribereñas
Después de un incendio, es fundamental monitorear estos posibles cambios y ser proactivos en la mitigación para salvar la infraestructura y el paisaje, así como para planificar y reemplazar rápidamente la propiedad dañada. Entienda que, en la mayoría de los casos, las inundaciones, de alguna forma, siguen a los desastres por incendios forestales. Los puentes, las carreteras, las alcantarillas (culverts), los pozos, los campos de drenaje del sistema séptico y los sistemas de riego pueden verse afectados. Un monitoreo más minucioso y completo puede prevenir la pérdida total y las fallas del sistema.
Ejemplo:
Cerca de Riverside, WA, los cambios después de los incendios forestales de 2014 y 2015 dieron como resultado un pozo de lodo que descarriló un tren en 2016 Los residentes sufrieron daños en los campos de drenaje séptico y cambios en el agua de los pozos. En mayo de 2017, años después de los grandes incendios, el paso de Loup Loup, entre Twisp y Okanogan, fue arrasado, lo que provocó casi tres meses de desvíos de casi 160 kilómetros para el trayecto diario.
Más información:
- Calidad del agua después del incendio
- Inundación después del incendio
- Guía de recursos hídricos e incendios forestales